El amor es congénito hasta que salimos a andar este mundo donde las formas del miedo en la vida de una mujer se vuelven aprendizaje diario. A Margara le dicen cada mañana antes de salir de casa que no use esa falda porque en la calle está mal visto, una pequeña mirada la puede desvestir, ¡no hay que provocar!
- Mamá, ¿por qué siento al caminar que alguien me persigue?
- A las mujeres no nos permiten caminar solas, vamos con Dios o con el acosador.
A los 20 en medio de un colapso de violencia social femenina, pensando en quien puede confiar uno siendo mujer.
- Nunca me sentí cómoda usando la puta falda en el colegio, ¿por qué no tuve la oportunidad de ir de pantalón? ¿esto me haría menos mujer? ¿esto haría que ya no me gustaran los penes?
- No seas vulgar, las mujeres no deben hablar así.
- Toda forma de catarsis femenina mediante el lenguaje está aun en proceso de asimilación social.
Una mala elección viene de una mala lección del pasado . Como una vez me llamaron “una persona al revés”; ahora puedo desde estas gafas con que observo los lugares que habito y ese otro resto del mundo que aún no palpo, decir que las enseñanzas devenidas a la libertad del ser vienen con principios de perdición y sumisión a vivir dentro de lo ya establecido.


Leave a comment