La Toma

Carta a tus historias, para no olvidar: 

-Ay!,  los tambores que me dices golpean el corazón, los siento. 

-Hay una riqueza importante en la vida, y es la de tener tiempo  para aprender lo que nos incendia el sentido, la forma, el transformar, preservar. 

Vive bien, aprende que el alimento de la mente es creado por ti, el alimento del cuerpo cultivado con manos matronas, en comunidad. Candela y hierbas, para el ser, más que para destruir el tiempo con más de personas que son campañas publicitarias sin ideas propias. 

Aún me cuestiono tu pensamiento de relacionarnos desde preceptos diferentes a la posesión, el “ tu eliges” cuantas, como, pero realmente es deconstruir lo aprendido toda la vida. Los humanos necesitamos lo aprendido por la carne y los sentidos minutos antes de llevarnos a la cama.  no quisiera dejar atrás vidas que me enseñan tanto lo diverso y singular de las mentes por un ideal romántico, hasta dónde va nuestra única relación, con quien experimentar la libertad sin que surja duda, por que entiendes que no te pertenece. 

Puede sonar confusa la amenaza de esos aires que avivan nuestros propios miedos. Ya los sentí, será que se pueden ir?. Hoy quiero vivir como si no estuvieran. Quiero ¡Más gente como tú, que luchen como tú! Que no van si no lo pueden prender. Me sigues dejando sin palabras, no te hallo explicación y  afortunadamente dejo de preguntarme rápido, sólo te olvido una y otra vez. Vuelves cuando tus reflexiones avivan en mi mente, motivándome a cosechar con el espíritu la acción. 

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